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Foto titulada "Toma por desplazados en Bogotá - 09-2006" tomada de la página web de la Agencia Prensa Rural
Uno de
los resultados más evidentes, y menos estudiados, de las
guerras irregulares es dónde localizar a los pobres de acuerdo
a los objetivos estratégicos de los agentes armados. El
desplazamiento forzado de civiles no es más que la expresión
práctica y visible de esa estrategia no tan visible. Siguiendo
la línea de fractura marcada por la distinción
amigo/enemigo, los agentes armados precipitan la salida de los
civiles que han estado bajo el dominio o el control del enemigo. En
ocasiones, esos civiles son reemplazados con población afecta,
o en apariencia leal, al nuevo agente, o coalición, que llega
a dominar un territorio específico. En otras, los territorios
permanecen vacíos por un tiempo, a la espera de nuevos
proyectos de poblamiento bajo la dirección del agente
vencedor. La vieja máxima de Mao —la guerrilla debe moverse
como pez en el agua, siendo el agua la población— se ha
convertido, con la evolución de la guerra irregular, en: todo
agente armado debe moverse dentro de población amiga. O, por
lo menos, tan neutralizada que no pueda, o no se atreva, a tener
comunicación con el enemigo. Las implicaciones son fuertes. La
primera es que si la guerra irregular se libra, sobre todo, en las
áreas rurales, en donde la concentración de pobres es
mayor que en la Colombia urbana, los pobres rurales son los que
tienen la mayor probabilidad de ser afectados por el desplazamiento
forzado de civiles. La segunda, es que son los pobres los que se han
estado moviendo por la geografía colombiana tratando de
sobrevivir. La tercera, es que dada la extensión de la guerra
por las zonas rurales del país, las opciones económicas
disponibles y las redes a las que pertenecen, la mayor parte de los
desplazados pobres terminan viviendo en las ciudades más
grandes del país, reproduciendo su condición de
pobreza. Y dentro de esas ciudades más grandes en ciertos
distritos de pobreza que ya han aparecido en Bogotá, Cali,
Cartagena, Montería, Buenventura y Medellín.
Como
nos interesa descubrir la lógica de las decisiones de
individuos que deben desplazarse por efecto del conflicto colombiano,
debemos hacer transparente nuestra decisión metodológica:
suponemos que la decisión de desplazarse es racional,
no sólo en sus efectos evidentes, sino en el proceso de
deliberación que deben seguir los individuos para tomarla. A
dónde se desplacen, en qué momento, desde qué
lugar, comunicándose con quién, conociendo a qué
personas y a qué instituciones, contando con qué tipo
de ingresos y de bienestar económico, son preguntas que sólo
pueden responderse si logramos acercarnos a la lógica de las
decisiones de desplazamiento de individuos que intentan sobrevivir
en una situación de guerra. Consideramos que la teoría
de las redes sociales y complejas es una herramienta metodológica
y teórica que brinda una estructura apropiada para entender
las decisiones asociadas al desplazamiento de civiles y sus
consecuencias.
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